Actividad de aula (de iniciación al canto)

Una buena actividad de iniciación a cualquier especialidad musical tiene que ser motivadora, despertar la curiosidad del alumnado y estar adaptada a su edad.

El caso de la especialidad de canto tiene sus propias peculiaridades pues, a diferencia del alumnado del resto de instrumentos, no existen los 4 años de grado elemental, sino que se empiezan directamente las enseñanzas profesionales, con lo que, por lo general, el rango de edades varía entre los 12-14 años. Es importante tener esto en cuenta para diseñar nuestras actividades, no es lo mismo contemplarlas desde un enfoque pedagógico dirigido a niños de 7-8 años de edad, sino más bien a adolescentes.


Desde mi punto de vista, esto puede ser una enorme ventaja, puesto que al alumno se le puede inducir a contenidos más complejos o técnicos, siempre y cuando no llegue a un punto de saturación. En cualquier caso, hay ciertos elementos básicos a tener en mente a la hora de diseñar cualquier actividad docente, sea cual sea nuestra especialidad o perfil del alumnado: trabajar las competencias básicas y controlar el tiempo de la actividad, adaptando estos aspectos a nuestro contexto, al menos así es como yo lo hago. 

Puede que todo esto se entienda mejor con un ejemplo práctico, así que en la entrada de hoy, trataré de desarrollar una posible actividad de aula que podría servir de iniciación para la especialidad de canto:

Mi objetivo en esta actividad es familiarizar al alumno con los principios básicos del funcionamiento de la voz. Puede asustar un poco, pero es fundamental que desde el inicio, se tengan ciertos conceptos claros a partir de los cuales se pueda construir la técnica vocal. 

Siguiendo con esto, los contenidos que propongo trabajar son las bases anatómicas del canto que son: postura, respiración, emisión, resonancia y articulación, si bien esta primera sesión se enfocará a destacar la importancia de la postura, a la explicación de lo relativo a la respiración (importancia, tipos y ejemplos y ejercicios) y al concepto de resonancia (concepto y experimentación social).

Los materiales para la sesión que necesito son una pipa de aire casera que yo traeré y que puedo reutilizar con cada alumno, una bolita de goma espuma para que puedan soplar, un trozo de pajita gruesa (se pueden comprar en ferreterías) por alumno como la que muestro en la y una botella de agua medio llena. También el código QR que contiene la explicación de los con los contenidos de la sesión.

Teniendo en mente que en la sesión se trabajarán estos 3 bloques, el tiempo de la clase lo distribuyo de la siguiente manera (partiendo de que tiene una duración aproximada de 1 hora):

  • 10-15 minutos de explicación teórica acerca de la postura, para la cual, empleo como apoyo los contenidos del siguiente  código QR  que traigo impreso a clase y que el alumno puede consultar con su teléfono, puesto que a esas edades suelen traerlo consigo a clase y, en caso que no lo tenga, puedo mostrárselo desde el mío:

  • 10 minutos a ejercicios de respiración. Al final de los materiales mostrados, aparece un vídeo que muestra cómo hacer tu propia pipa de aire casera. La pipa de aire es un muy buen ejercicio para practicar el soplo, por lo que es un buen “gancho” para que el alumno muestre interés. Así, una vez captada su atención e interés por tener mucho “fiato”, repaso lo relativo a la respiración ya visto en el código QR y a ejemplificar mejor los distintos tipos de respiración y hacerle varios ejercicios de respiración más concretos.
  • 15 minutos siguientes se dedicarán a la explicación y experimentación sensorial de las resonancias. Para el alumno que canta de forma natural, entender el concepto de resonancia y, sentirla en su cuerpo a través de las vibraciones, es decir, experimentarla por primera vez, suele ser un descubrimiento alucinante. Para este ejercicio, le pedimos que escuche su propio cuerpo y sienta en qué lugar “vibra” la nota que está escuchando (tocada al piano). Al principio suele costar, pero es una muy grata experiencia una vez lo notan.
  • 15 minutos más los dedico a enlazar esta experiencia de sentir la resonancia a ejercicios de vocalización con pajita como os muestro en el vídeo.

- 10-15 últimos minutos los dedico a hacer una recapitulación final a modo de “one minute paper”, para asegurarme que han comprendido los principios básicos del funcionamiento de la voz, aunque sea superficialmente y a animar al alumno a hacer su propia pipa de aire en casa y a traerla la próxima sesión, lo cual siempre los motiva, incluso a los más mayores. 

Aunque en mayor o menor medida, a través de las distintas actividades de la sesión, se trabajarán todas las competencias básicas, en este caso, las que considero que más se han fomentado son:
-La competencia de aprender a aprender y sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor, inherente a la práctica del canto, pero también fomentado por lo relativo a los ejercicios de respiración y de resonancia.
-Conciencia y expresiones culturales, ligada a la música en sí misma.
-La competencia digital, gracias a emplear el recurso del código QR.
En caso de aplicar esta actividad a una clase colectiva, se trabajarían aún más las competencias sociales y cívicas.

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